Antonio Ecarri Bolívar Vicepresidente de AD responde. nuevamente, a Leopoldo López: ¡que siga el debate!

COLUMNISTA ANTONIO ECARRI BOLIVAR

Aquí puede leer todos los artículos que contienen la polémica entre estos dos dirigentes opositores

Primera carta de Leopoldo López a los socialdemócratas

CARTA DE LEOPOLDO LOPEZ A  LOS SOCIALDEMÓCRATAS I

No tengo duda que los venezolanos nos encontramos hoy frente a una de las circunstancias históricas más oscuras y difíciles de toda nuestra historia republicana.

Tiempos, quizá solo comparables con la oprobiosa dictadura de Marcos Pérez Jiménez, agravada hoy por dos factores: la intervención de intereses extranjeros en la vida de los venezolanos y la penetración del narcotráfico y la delincuencia organizada en las altas esferas del poder.

Las primeras lecciones que recibí de mi abuelo Eduardo Mendoza, compañero de lucha y el ministro más joven de Rómulo Betancourt en 1945, recuerdan esos tiempos oscuros y a los héroes civiles que como Leonardo Ruíz Pineda y Alberto Carnevalli, llenos de valor y principios democráticos, lograron dar al traste con las pretensiones hegemónicas del perverso militarismo que se sembró en Venezuela desde las épocas de Juan Vicente Gómez.

Hoy es fundamental recordar las palabras de Betancourt, cuando desde el exilio el 2 de Noviembre de 1956, planteaba a los venezolanos en la resistencia que, “la mecánica del combate social las masas apáticas, derrotistas, desesperanzadas, son la mismas que se empeñan en la batalla una vez que ésta haya sido emprendida. Es una constante universal la que de la capacidad de los pueblos para recobrar la fe es inagotable, e inagotable también sus reservas para la acción”.

Al igual que en aquella época, los venezolanos comprometidos con los valores de la democracia y la libertad, estamos convencidos de que la vía electoral, es el principal camino para definir los cambios en Venezuela y hoy, igual que ayer, su triunfo depende de nuestra permanencia en las luchas de calle, en la conquista de todos los derechos para todas las personas, mediante la protesta no violenta, constante y responsable.

El ingreso de Venezuela al siglo XXI, viene siendo postergado al igual que en el siglo XX, por fuerzas militaristas y autoritarias, que pretenden perpetuarse en el poder, cercenando las libertades ciudadanas y promoviendo la pobreza para asegurarse la dominación. La gran mayoría de los venezolanos somos de pensamiento libre y democrático, estamos ante una lucha irrenunciable, por abrir las puertas del desarrollo y el progreso de los venezolanos.

Como ningún pueblo en América, los venezolanos hemos transitado una larga marcha hacia la democracia y la libertad, y hoy quienes confluimos en las corrientes políticas de pensamiento socialdemócrata y progresista,  tenemos el compromiso de continuar nuestra lucha, por establecer en Venezuela un régimen de libertades, tolerancia y paz, que permita la incorporación de todos los venezolanos en el desarrollo económico, para que cada comunidad, cada familia y cada venezolano, logre alcanzar su sueño.

Hoy adquiere más vigencia que nunca esa visión de compañerismo, apego a los valores y la organización política de base, como la fórmula de lucha popular, para conquistar la convivencia democrática. Esa es nuestra doctrina fundamental en Voluntad Popular, a la venezolana, y a la cual invitamos sin sectarismo y abiertos al debate a quienes comparten esta corriente del pensamiento político criollo, como modo de vida que guía nuestro compromiso con Venezuela y fundamentalmente con su gente.

Esta carta a los socialdemócratas, la publico especialmente en este diario (El Nuevo País), heredero fiel de El País, órgano de debate y luchas por la democracia, cuyo legado heredamos en la conquista de un nuevo país.

¡Fuerza y fe Venezuela!

@leopoldolopez

PRIMERA RESPUESTA DE ANTONIO ECARRI BOLIVAR VICEPRESIDENTE DE AD A LEOPOLDO LOPEZ

Respuesta de un socialdemócrata a Leopoldo López

Antonio Ecarri Bolívar

He leído con detenimiento la misiva pública que Leopoldo López nos enviara, el día de ayer, a los socialdemócratas venezolanos, la que por ser oportuna y pertinente vale la pena responder.

Leopoldo en su carta recuerda que su abuelo fue Ministro de Betancourt en el gobierno octubrista y esa gestión no la olvidamos los adecos, pues tenemos memoria larga y también corta (Henry Ramos dixit).

Conocí al abuelo de Leopoldo a través de un adeco, que sigue siéndolo, un petrolero de conocimiento y vocación: el ingeniero Arévalo Guzmán Reyes. Juntos compartimos, hace años, una larga tarde de agradabilísima conversación gastronómica y espirituosa, como debe ser. Allí, en ese gratísimo encuentro, recuerdo vivamente que Eduardo Mendoza Goiticoa nos ratificó su independencia partidista, pero igualmente su indoblegable solidaridad con el pensamiento de Betancourt a quien consideraba un hermano. En fin, que no tenemos dudas de la genética socialdemócrata de Leopoldo, aunque es necesario hacer otras precisiones. Veamos.

Para ser coincidentes con el pensamiento de Betancourt, quisiéramos saber en primer lugar la posición de Leopoldo López sobre el necesario cambio de mentalidad atrasada y caudillista que sustituye el “nosotros” por el “yo”, porque es angustiante saber, porque lo hemos padecido en AD, la inveterada costumbre de algunos líderes que tan pronto obtienen alguna notoriedad se creen imprescindibles y llegan al extremo de pensar que sus méritos, pocos o muchos, se lo deben a algún designio celestial y no al trabajo en equipo, imprescindible en toda labor societal. Ya decía Manuel Caballero que el paradigma más notable de la generación del 28 fue el haber cambiado el “Yo” por el “nosotros” que es la respuesta del partido político frente al caudillo de las montoneras.

En segundo término quisiéramos saber, porque no lo define en su carta, en qué principios basa Leopoldo su militancia socialdemócrata. Porque de ser ciertas sus convicciones de izquierda (lo que celebraríamos de veras) deberíamos conocer la posición de Leopoldo y su partido, por ejemplo, sobre el tema de la privatización de PDVSA, que sus antiguos compañeros de PJ parecen sostener. No tomo este caso al azar, porque en AD somos intransigentes con el principio, según el cual, el Estado venezolano no debe renunciar a la propiedad de los yacimientos estratégicos que, estando en el subsuelo, son propiedad de la nación desde que Bolívar lo decretó y cuyos recursos no deben ser utilizados para enriquecer a unos pocos, sino para utilizarlos en obras para las grandes mayorías nacionales en salud, educación y bienestar.

Otra precisión, estimado amigo, que en AD queremos conocer es el pensamiento suyo y de VP sobre la irrenunciable, por el Estado, orientación de la educación pública y laica, política contenida en la tesis educativa de nuestro partido. Porque siempre hemos considerado, en Acción Democrática, que la educación privada es necesaria para coadyuvar en la hermosa tarea de promover ciudadanos en vez de funcionarios, pero su orientación debe ser privativa del Estado para suprimir desigualdades e iniquidades, pues las grandes mayorías no tienen capacidad financiera para educar a sus hijos en planteles privados y la educación pública ha sido, gracias a la gestión pública de los demócratas en el poder (sobe todo, perdóneseme la inmodestia, por AD) la gran niveladora social de los venezolanos.

También quisiéramos, en AD, conocer cuál va a ser la posición de ustedes, en VP, sobre la imprescindible ayuda del Estado al sector de los emprendedores, quienes forman parte de una nueva clase media insurgente, que estudia, trabaja y forma parte de ese inmenso conglomerado que es conocido, por los cientistas sociales, como el Sector Informal Urbano, quienes por no tener trabajo decente (según el criterio de la OIT) están desprotegidos de las más elementales prestaciones laborales y de la seguridad social. Esta nueva clase social, en ascenso, es mayoría frente a una clase obrera diezmada por una política contraria al incentivo a la industria nacional, sobre todo de la pequeña y mediana industria, empleadora fundamental en Venezuela y abandonada a su suerte por este gobierno, junto al sector informal existente en las grandes ciudades.

En fin, amigo y compañero Leopoldo, esperemos que sobre estos y otros temas principistas e ideológicos coincidamos, para que tú y tu partido se incorporen a un gran frente de izquierda democrática que auspiciamos en AD y que reclama Venezuela para darle contenido, juntos, a una unidad que no tiene sentido si no definimos la orientación político estratégica  de un futuro gobierno, como el que espera la mayoría del pueblo venezolano: socialdemócrata e inclusivo, que auspicie el Estado de Bienestar, para que el necesario estímulo al sector privado no signifique renunciar a la justicia social que sigue reclamando nuestro pueblo olvidado por este régimen de oprobio.

Aclarando estos temas, debatiéndolos como propones en tu carta, esperemos que la concertación de fuerzas políticas afines ideológicamente se concrete, para luego incorporar a todos aquellos compatriotas que deseen salir de esta pesadilla hecha gobierno. Bienvenidos a la socialdemocracia Leopoldo y VP…si coincidimos en estos temas.

aecarrib@gmail.com

Segunda carta de Leopoldo López a los socialdemócratas donde anuncia que en el próximo artículo responderá a Antonio Ecarri Bolívar Vicepresidente de AD

 

Carta a los socialdemócratas (II)

Artículo de Opinión

 

 

Debo comenzar excusándome, porque la primera carta publicada el pasado 19-12-13, tuvo una inclinación hacia el legado de Rómulo y de los luchadores de la resistencia de los 50, como producto de mi herencia, y por el recorrido que por nuestra historia hice por años, en las reuniones con mis abuelos y mi padre, Leopoldo López Gil, quien junto a Gumersindo Rodríguez, concibió y organizó el plan de becas Gran Mariscal Ayacucho, que le dio la oportunidad a más de 150 mil venezolanos de educarse en las mejores universidades del mundo.

 

Nuestra intención con esta carta es también un reconocimiento a figuras políticas y lideres como Pompeyo Márquez, Teodoro Petkoff, Freddy Muñoz, Américo Martín, Argelia Laya, Alfredo Maneiro, Lucas Matheus y muchos otros, que forman parte de esas generaciones de venezolanos que con su pensamiento y sus diferentes ópticas, han ido forjando el planteamiento de la socialdemocracia o izquierda democrática en Venezuela. Un pensamiento que estos líderes llevaron distintas formas de acción política y social.

 

Quiero hacer un reconocimiento especial a Pompeyo Márquez por ser uno de los líderes de la resistencia contra la dictadura de Pérez  Jiménez  y que a lo largo de estos años de lucha contra el autoritarismo rojo se ha mantenido como un faro de referencia ética y moral en el compromiso para sustituir a este gobierno. He tenido el privilegio de escuchar a Pompeyo su insistencia en la organización popular y en la protesta social en la calle y  tal insistencia la hemos buscado convertir en acción política.

 

Así como las tesis de Betancourt marcaron el camino de las luchas democráticas para erradicar el militarismo de la vida política, también reconocemos en líderes como Alfredo Maneiro, la visión del partido político como movimiento social, movimiento de movimientos, todos unidos en la lucha social. Elemento progresista que hemos utilizado en Voluntad Popular, impulsando formalmente los movimientos ecológico, juventudes, penitenciario, trabajadores, LGBTI, internacional, emprendedores y de redes populares, y cualquier otro que se proponga como mecanismos de cohesión, organización y lucha social.

 

Hoy hay nuevas organizaciones y estas luchas permanecen vigentes. Ante el retroceso institucional, las constantes violaciones a la libertad en todos sus ámbitos, la destrucción del aparato productivo y de las fuentes de empleo y la división del cuerpo social promovida desde el mismo gobierno, necesitamos el encuentro de estas corrientes progresistas, socialdemócratas, que con nuevas expresiones de esta búsqueda de la justicia social, es expresada en la conquista de todos los derechos. Es clave encontrarnos en una idea de lucha, en una visión de patria, de nación que sea tan propia, tan anhelada por todos que se convierta en la razón de ser de nuestra lucha por una Mejor Venezuela.

 

Durante el Siglo XX la idea de la conquista política, se resumía en el voto universal, directo y secreto acompañado de un estado nación democrático. Hoy, si bien la lucha por elecciones libres y transparentes continúa, la idea fuerza, la noción de patria unificadora tiene que ir más allá. Nosotros hoy proponemos que esa idea sea el compromiso irrenunciable de alcanzar una Venezuela en donde todos los derechos sean para todas las personas, donde la lucha por la libertad y la democracia, se haga consustancial con la eliminación de las profundas desigualdades que hoy existen. En esa idea cabemos todos, en igualdad, promoviendo la paz y el bienestar de todos y progresando juntos hacia un nuevo pacto social.

 

El análisis de todos estos aportes de pensamiento y lucha, frente a la realidad actual, nos lleva a entender una clara vinculación de las tesis progresistas con la socialdemocracia contemporánea, cuyo centro de coincidencia, es la reivindicación social y la conquista de los derechos civiles y políticos de los venezolanos, en un ambiente de libertad, progreso y democracia.

 

Para la nueva democracia social en Venezuela, el bien común es la aspiración, y logrará concretarse con el empeño y el compromiso de todos los venezolanos. La verdadera batalla es contra la pobreza, la exclusión y el irrespeto a los Derechos Humanos, la verdadera victoria es la conquista de la Justicia Social y de la libertad.

 

Nota: en el próximo artículo presentaremos nuestras consideraciones a la carta respetuosa y oportuna que nos envío Antonio Ecarri Bolívar en representación de Acción Democrática, con motivo de nuestra primera carta a los socialdemócratas.

 

¡Fuerza y fe Venezuela!

 

Leopoldo López

Respuesta de Leopoldo López a Antonio Ecarri Bolívar

Agradezco y aprecio la atenta respuesta a la carta a los socialdemócratas, publicada el pasado 19-12-13 por parte de Antonio Ecarri Bolívar, Vicepresidente de AD, en función de conocer nuestro pensamiento político en Voluntad Popular, consideraciones y planteamientos que hemos leído con atención, al igual que los innumerables comentarios que hemos recibido en los últimos días. Ojalá que no coincidamos en el 100% de los planteamientos, pues si no, no habría espacio para el debate, el desarrollo del pensamiento político y la creación de nuevos retos. Sin duda los tópicos planteados por Ecarri son centrales. Aprovechamos esta oportunidad para continuar el debate.

Desde que fundamos nuestra organización política, hemos realizado al menos cinco encuentros ideológicos con la intención de darle sentido y propósito a la acción política en función de los valores y principios que nos unen. Nuestra declaración de principios, discutida y aprobada en el II Encuentro Nacional de Ideas de Voluntad Popular a mediados del 2013, nos define como “…un partido progresista, democrático, plural, de pensamiento social y de vanguardia, comprometidos en la conquista de todos los derechos para todas las personas”.

Nuestra organización nace del encuentro de movimientos sociales y políticos, bajo un modelo de liderazgo de base, que elude prácticas perniciosas de viejos y nuevos partidos políticos, justamente como rechazo al caudillismo y al amiguismo para la selección de sus autoridades, y que por consiguiente evite la eternización en los cargos de dirección. Por decisión de la mayoría de nuestros activistas, decidimos cuál sería nuestra denominación política: “Voluntad Popular”; por convicción de todos los activistas fundadores, iniciamos un proceso de elección de autoridades partidistas inédito en Venezuela; lo hicimos mediante elecciones primarias abiertas para elegir todos los cargos de dirección del partido, desde el nivel parroquial hasta el nivel nacional.

Coincidimos plenamente que las riquezas del subsuelo son propiedad de la nación, lo invito a leer los seis artículos que sobre el tema petrolero publiqué en las últimas semanas en la prensa nacional y que puede encontrar en nuestra página www.voluntadpopular.com, y que resumen nuestro planteamiento.

Una visión que es profundamente nacionalista y soberana, sin olvidarnos del carácter global que caracteriza al negocio petrolero. Y no se trata de plantear una mayor dependencia del petróleo, por el contrario; se trata de que podamos avanzar hacia elevados niveles de bienestar, de paz y de progreso. Democratizar el petróleo va más allá de democratizar la renta, que ha sido el único punto de debate a lo largo de nuestra historia rentista. Se trata de que todos los venezolanos sean conocedores del petróleo, se trata también de que podamos participar del negocio invirtiendo en su producción.

No nos cabe duda de la función social del Estado como ente promotor de desarrollo y progreso, que garantice las oportunidades y el desarrollo de las capacidades de cada venezolano. Es así que en el campo de la educación si bien el Estado debe velar por una orientación acorde con las necesidades de la nación, también es cierto que los viejos esquemas de la educación formal se han derrumbado y hay que entender que ya la educación no es solo un problema del Estado como ente orientador, ¿o es que acaso no es un problema también de otros sectores productivos de la nación que requieren contar con las mejores capacidades, para contribuir con la sociedad y superarse en un mundo cada más competitivo en conocimiento y creatividad?

No compartimos la visión de un Estado hegemónico que todo lo controla y todo lo decide; el papel primario del Estado es impulsar el desarrollo de las capacidades del ser humano, para brindarle las oportunidades de hacerlo un ciudadano libre, en una sociedad de convivencia democrática, profunda solidaridad social y respeto a la constitución.

Sirva esta respuesta para plantearle tanto a AD, como a los partidos del espectro socialdemócrata venezolano, crear un Foro Socialdemócrata donde podamos debatir y repensar el país, con la visión puesta en el nuevo pacto social que juntos debemos construir para la Venezuela del Siglo XXI. Ratifico así a todos venezolanos de pensamiento social, y a los socialdemócratas venezolanos de cualquier tendencia, para que sin sectarismo y poniendo a Venezuela por delante, nos encontremos en un frente de lucha por el rescate de la democracia y los valores centrales de la venezolanidad, signados por la convivencia y la alegría de luchar por nuestro progreso y libertad.

¡Fuerza y fe Venezuela!

@leopoldolopez

 

Segunda respuesta de Antonio Ecarri Bolívar Vicepresidente de AD a Leopoldo López el domingo 19 de enero de 2014

Leopoldo: ¡que siga el debate!

Antonio Ecarri Bolívar

 En aquellos días, dijo Jesús: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Del santo Evangelio según san Mateo 23, 27-32

El pasado mes de diciembre, una oportuna “Carta a los Socialdemócratas” escrita por el joven político Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, me llevó a responder para hacerle algunas precisiones al amigo porque me pareció pertinente. El interés en el tema de parte del Editor Rafael Poleo, al titular en el diario que edita, El Nuevo País, “Socialdemócratas en plena polémica” y su Editorial “Corto y profundo” donde toma posición al respecto, alborotó el cotarro político y comenzaron a aparecer artículos por doquier sobre la polémica en cuestión. El ex alcalde de Chacao anunció que respondería a mis inquietudes y lo ha hecho de manera respetuosa y asaz interesante.

Ahora bien, considero que deben ser  bienvenidas todas esas opiniones pues siempre he criticado lo contrario, es decir, la ausencia de “toma de posición” de la mayoría de nuestros dirigentes políticos, quienes, lamento constatarlo, escriben con un pundonor y recato que me hiela la sangre. Escriben, en fin, como cronistas impolutos, pero son más bien unas especies de sepulcros blanqueados, sin dejar nunca claro cuál es su punto de vista o posición política, para que no se les descubra su verdadero pensamiento sin ideología alguna; lo que está bien en un narrador de noticias o en un “cuentacuentos”, pero nunca en un líder o en un analista de la política.

La política no es una ciencia exacta como la matemática, pero al igual que la sicología y la sociología es una ciencia dentro del campo humanista que requiere seriedad y profundidad en el debate cotidiano, para poder llegar a perfilar lo que debe ser el relato que se impone para dirigir una Nación y eso no es un tema nada baladí. Lo que ocurre es que quienes se sienten huérfanos de conocimientos o forman parte de eso que el cientista social mexicano Tanius Karam llama la “razón perezosa” al referirse a la falta de debate en las Ciencias Sociales de aquellos que se esconden tras la cobardía de la pereza, para no fijar posición ante nada, no ayudan a esclarecer ningún tema. Es que ya lo decía Betancourt, de muchos de nuestros propios compañeros de partido, “lamentablemente en nuestro partido cunden los ágrafos” para poner de relieve la flojera por la escritura y el mutis que hacían sobre el análisis de fondo, gente talentosa y de curtida experiencia, pero que por calcular oportunistamente en exceso se resistían a fijar posición sobre los temas más controversiales del debate político

En AD, de cara a este siglo XXI, se ha conformado una Comisión que integramos, designada por el CEN, para debatir una nueva tesis política y lo estamos haciendo para legar a la juventud un partido político serio, con ideas y propuestas actualizadas, comprometido con los sectores más preteridos del pueblo, sin compromisos con poderes fácticos que lo han sojuzgado en función de sus egoístas intereses.

Cuando respondimos la “Carta a los socialdemócratas” de Leopoldo lo hicimos con la intención de abrir el debate, la polémica, para que no cayera su propuesta en el vacío o en el silencio despreciativo de quienes les aterra debatir. Nunca con la pretensión de hacerle una especie de “disección” para conocer su conciencia socialdemócrata o el nivel de su compromiso, porque eso sólo se puede averiguar en la cotidianidad de la lucha y la toma de posición permanente. Su ejemplo será la medida.

López me responde con elegancia, pero me quedan algunas dudas sobre lo que él llama la “democratización del petróleo” o el “compartir con otros sectores productivos” la orientación de la educación. Porque no se cómo se puede democratizar más el negocio petrolero, pues la Ley de Nacionalización ya preveía esa participación privada en áreas que no comprometen el dominio del Estado. La vieja tesis de “democratizar” las acciones de PDVSA, para entregársela a los trabajadores, esconde la mano aviesa de los “vivos” de siempre que las obtendrían de manera furtiva privatizando así nuestra principal industria. Igualmente, nuestra tesis del Estado Docente (no confundirla con el estatismo decimonónico del chavismo) jamás proscribió la participación privada en la educación, por el contrario, fue recurrente la ayuda de nuestros gobiernos a instituciones como Fe y Alegría y la UCAB, por sólo mencionar dos de muchas otras. Sin embargo, su propuesta de un Foro socialdemócrata me parece que debe ser debatido, no sólo entre nosotros dos, sino en el seno de todos los partidos que dicen abrazar nuestras ideas para ver su pertinencia. En lo personal, me parece una iniciativa loable y está muy bien que sea puesta en el tapete. ¡Sigamos el Debate!

aecarrib@gmail.com

@EcarriB

 

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